jueves, noviembre 17, 2011

Dura travesía por la armonía del otoño

El otoño en mi camino

Me acompaña noviembre y el otoño,
veinticuatro kilómetros de pasos
y silencios que me hablan de castaños,
del naranja en los robles y las hayas,
cada tronco lamido por los líquenes,
cuando la curva a la cordal se ciñe.

Me estalla la violencia del paisaje,
monte en estado puro, crestas blancas,
que pone firme a los Picos de Europa,
obliga a levantar mis pies lastrados
y ordena a la fatiga
que yo sea dueña de mi aliento.

Ya mis fuerzas al límite
descubren el calor del caserío,
que esconde un íntimo sosiego,
y protege del ruido y el camino.

En cada orilla y cada curva
acuso el cansancio del cuerpo,
la soledad, que es nombre de destino
y muy fiel el otoño
porque lo llevo dentro.

La travesía entre Cangas de Onis y Benia de Onís con 24 Km. de marcha y casi setecientos metros de subidas y bajadas, fue para mi  excesivamente dura, larga y brutal. Pero inmensamente bella.
La Naturaleza espera en cada rincón del mundo para recordarnos lo que somos.

4 comentarios:

Ana dijo...

Precioso, Maru. Cuando he leído el poema he sentido el cansancio como si yo misma estuviera haciendo el camino.
Sabrás que esta "ventana de la luna" se ha convertido en el refugio donde encuentro el sosiego cuando la vida me obliga a acelerar demasiado. Siempre me pregunto el motivo por el cual la genética me ha negado una mínima parte de tu vena artística y llego a la conclusión de que te la has quedado toda tú. Seguramente es mejor así, cada cosa en su sitio.
Muchos besos.
(No sabes lo orgullosa que estoy de mi pañuelo y de la admiración que despierta. Y es MIO)

Mariadolcas dijo...

Gracias por asomarte a mi ventana, Ana. Seguro que haces tú más caminos, labores, trabajos, poemas... cada día y no dices nada. Que sirva este sitio para encontrarte y para que encuentres reposo. Me alegro que te guste.
Besitos

gaia56 dijo...

Tal como dice Ana tu casa nos lleva al sosiego, no importa cómo haya sido el camino.
Me gusta ese verso explosivo que tan bien describe nuestras montañas
"Me estalla la violencia del paisaje".
Un beso.

Leonidas dijo...

Muy bonito. Con la paleta de los colores del otoño se teje el paisaje. Con cada paso, con cada esfuerzo, en el silencio del peregrino, mas placer se saca de su contemplación.
Besos,