jueves, mayo 20, 2010

Un regalo de Juan Carlos Mestre



Parece que Juan Carlos Mestre sabe que le estoy esperando y que le voy a recibir con "La casa roja" en la mano. Nunca me ha visto ni yo a él. Llega con la sonrisa del amigo y el cariño del encuentro a la entrada del Antiguo Instituto a dar un recital. Le pido una firma en el libro que le acerco.
Después de darme dos besos y como agradecido, me dirige a una mesa, se sienta tomándose tiempo, aunque es la hora del recital, saca su propio bolígrafo y con mirada limpia y voz que engancha a la amistad urgente, pregunta mi nombre. Volcado de codos sobre la mesa, empieza a dibujar, luego extrae de su cartera una cajita de acuarelas y pinta a pincel con interés cuidado, sin emborronar. Yo le sigo la obra de arte sin pestañear y le digo que la tengo que enmarcar y colgarla en mi blog. Sin apresurarse y con trazo seguro estampa la dedicatoria y la firma.
Además de ser un gran poeta, este regalo maravilloso expresa su arte y su generosidad que yo no tendré palabras para agradecerle.
Los versos que nos regaló después eran un jardín de emociones.
Las palabras salen de su voz, radiofónicamente envolvente, intencionadas pero líricas, pausadas pero sencillas, emocionadas pero creibles. Dice "los poemas hablan de cosas que no existirían sin las palabras".
Sus versos se dejan mecer por el acordeón que se ha colgado al cuello, como si asistiera a la liturgia del rito poético.
"y todos los libros llenos de palabras
y todos los calendarios llenos de días
y todos los ojos llenos de lágrimas"

4 comentarios:

tagskie dijo...

hi.. just dropping by here... have a nice day! http://kantahanan.blogspot.com/

Esmeralda Martí dijo...

Qué suerte tan enorme, Loli!!!! Pero, bueno, me dejas atónita.
Estarás alucinada.
Yo no pude ir. Leí en casa La Casa Roja. Sigo sin apoyar el pie. Espero que ya me quede poco para retomar la vida activa.
Un beso muy grande

Elleon cruzado dijo...

Me alegro mucho. Me parece precioso, por las dos cosas: por el propio documento y por el gesto gentil. La acuarela recuerda un poco a esas pinturas de Miró o Alberti, llenas de color, contenido y poesia. Preciosa.

Sinuosa dijo...

Quería mandarte las fotos de la cena, pero no sé qué hice con la dirección de tu correo. Porfa, envíame aunque sea un hola para tenerla y porder enviártelas.
¿OK?
Celsa